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¡Feliz dia a todo el mundo!¿Cómo van esas altas temperaturas? Por aquí por mi tierra ha dado el calor una pequeña tregua y se puede aguantar estar en la calle sin riesgo de insolación. Para combatir estas altas temperaturas es muy buena la sierra. Sí, y ya sabéis a qué sitio me refiero, más que nada porque lo llevo anunciando toda la semana. 

Tal día como el jueves pasado partí rumbo Guadalcanal para pasar cuatro días fantásticos en La Florida del Valle con mi familia. Es la segunda vez que vamos todos juntos y os puedo decir que seguramente no será la última. 

Se trata de una casa señorial situada en medio de la sierra que cuenta con cabida para unas 20 personas aproximadamente. Dispone de tres cocinas completas, muchos baños que ahora mismo ni me acuerdo cuántos son (unos cuantos) piscina con jardín extenso, aparcamientos amplios, chimenea en todas las estancias comunes (muy bien para pasar fines de semana en invierno) y en general, todo el entorno natural que podáis imaginar en una casa de estas características. A lo largo del año se organizan varias actividades al aire libre como rutas de senderismo, paseos a caballo, etc. 

Sus dueños han sabido cuidar y preservar a través de los años ese estilo rústico que tan acogedor resulta en las tardes frías de invierno al igual que se ve el trato con mimo que le dan a sus zonas verdes y que invitan en verano a tenderse en el césped rodeado de flores y árboles frutales. Uno de sus grandes protagonistas es un magnolio enorme y ancestral que regenta el jardín de la piscina y debajo del cual está situada una mesa larga de piedra que sin duda hemos usado nostros como salón de verano. Da una sombra que casi ocupa una tercera parte del jardín y desde luego su presencia es majestuosa. 

Alrededor de la casa sólo se ve naturaleza, huertos y sitios con encanto pertenecientes a la vivienda y que a saber las  miles de historias que tienen detrás. 

Lo mejor, sus dueños. Están en contacto con el cliente desde el primer momento de la reserva. Amabilísimos y serviciales. Se nota que cuidan al detalle cada rincón de esa casa para que los huéspedes la sientan como suya y por supuesto, es un valor añadido para que el que vaya quiera volver. 

Una de las cosas que más me gustan es un arco ojival situado en uno de sus laterales con dos escalones que  puede hacer las veces de arco nupcial para bodas en verano. Desde luego, que casarse en este sitio tiene que ser algo maravilloso, imaginad una boda en medio de la naturaleza, una casa señorial, un jardín decorado con tul blanco y mesas con manteles blancos impolutos, guirnaldas de bombillas sorteadas entre los árboles como las verbenas de pueblo, nada de chaqués y vestidos de pedrería, sencillez ante todo y los invitados descalzos en el césped (por ejemplo) en el marco de la sierra norte de Sevilla y bajo un cielo minado de estrellas gracias a la baja  contaminación lumínica del lugar. No está nada mal, ¿no? Además que las posibilidades de esta localización para hacer cualquier tipo de fotos son inmejorables. Yo me hice unas cuantas que aún no tengo en mi poder, pero de momento id abriendo boca con las que hice estando allí. 

Espero que os gusten, que los sigáis en redes sociales (@casarurallafloridadelvalle) ¡y que vayáis a pasar unos días! Si decís que vais de mi parte seguramente no os hagan rebaja pero les dará mucha alegría seguro! 🙂 Un besote!! 

   
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 Fotos: Maruja Pibón 

     
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